Reportaje
Edgar E. Cinta Pagola

Según Wikipedia “Tristeza es un estado anímico que ocurre por un acontecimiento desfavorable que suele manifestarse con signos exteriores como el llanto, pesimismo, melancolía, falta de ánimo, baja autoestima, en otros estados de insatisfacción. La palabra tristeza proviene del latín trístĭtĭa; rememorando a Miguel de Cervantes Saavedra, “Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias.”.

Ese es, el sentimiento generalizado en México, del que nos podemos percatar cotidianamente, en estos tiempos de pandemia, utilizado como subterfugio, “no es una nueva normalidad”, es una contingencia de salud humana en el Mundo, el ajuste a esas circunstancias negativas, corresponde a los Gobernantes, en todos sus niveles, y lo que se percibe es una falta total de atención y participación, pues se limitan a la información mañosa y estableciendo escusas y reparto de culpas, no lo solventan, menos lo que se nos avecina, abandonando al pueblo a su suerte, en todos sus estratos sociales y económicos, falta de oportunidades, contracción del patrimonio, la delincuencia desbocada a grados nunca vistos, las impunidad, los escándalos de corrupción, crisis económica, deportación de mexicanos, abandono del combate al crimen, tráfico de armas, racismo, abusos policiales, sierre de la frontera, para impedir el paso de migrantes, como obligaciones impuesta por Trump, esto es actual, no se puede responsabilizar al pasado, tristemente y con mayor preocupación crese exponencialmente; los diferentes grados de intensidad de tristeza, causando problemas psicosociales y desesperación, que llevan al pueblo a actos contrarios a la ley y al enfrentamiento social, no solo en contra de las clases hegemónicas que no están al alcance del Estado, son las medias o las mayormente desprotegidas, que subsisten desde la tristeza, como una señal inequívoca, de un problema más complejo, con la depresión y la decisión de cierre de Empresas, que en cuanto a volumen de ingresos, valor del patrimonio y número de trabajadores participan con una cifra importante de trabajadores, acompañadas de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) generan el 72% del empleo y 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del País, las que se encuentran en una encrucijada, la decisión de hipotecar su patrimonio con tal de conseguir un crédito, económicamente les resulta incierto, cuando la economía se degrada aproximadamente en un 12%, o salvar lo que pueden del esfuerzo y trabajo de muchos años, y ¡no, nos acercamos a la depresión económica, ya estamos dentro de ella!, eso es el supuesto crecimiento negativo, que se nos pretende políticamente y mediáticamente establecer, con otra mentira lo negativo es DECRECIMIENTO.

Esos son los diferentes motivos que desencadenan sentimientos de tristeza, desesperación y miedo, que ¡no!, se resuelven declarativamente y mediáticamente por el Gobierno, son los hechos los que hablan, por constantes desilusiones, pérdida de un empleo, la muerte de seres cercanos, el pavor a la enfermedad, nostalgia social, insatisfacción personal, y otras situaciones que son consideradas de modo negativo por el gobernado, con un derrotero pesimista y triste, sensación de incapacidad, pérdidas de interés en las labores cotidianas, profesionales, domésticas y afectivas, dolor anímico producido por tantos sucesos desfavorable.

En esas condiciones, las clases medias surgidas de la cultura del esfuerzo, por su actitud de superación, constancia, sacrificio, perseverancia, disciplina, capacidad, entrega, preparación, muestran su tristeza, cuando advierten sus aspiraciones a un mejor futuro, truncadas; es de dominio público, que nuestro México, es el país que menos pruebas realiza de Covid 19, y las pocas que hace, son retardadas o disimuladas, de acuerdo a la propia información gubernamental “contradictoria”, que solo reparte culpas y responsabilidades, sin establecer una estrategia encaminada a la superación de la contingencia y los problemas que genera, creando caos, desinformación, miedo y terror, solo percibimos incompetencia; se incumple con la obligación de los derechos fundamentales del hombre generalizadamente, pero, la estructura gubernamental en todos sus niveles y poderes, reciben sus sueldos y gozan de sus canonjías en los cargos, con inútiles esfuerzos, las cifras diarias del malogrado circo mediático del Funcionario de Sanidad a cargo, son discordantes, como un bufón estelar, como distintivo de perversión, degradación y bajeza en la comunicación, pues incluso existen familias de pacientes muertos sin saber que estaban contagiados, exponiéndolos a la infección y propagación, con mensajes contradictorios, la información abruma, (tristemente sigue muriendo el pueblo, “todo”), no es una crítica, es una realidad cotidiana.

¡Insisto! daría gracias al Creador, que a nuestro gobierno le fuera bien, “en todos sus niveles”, pero los hechos se desmienten, no solo eso, que sus promesas se trasparentaran eficazmente y que le dieran la oportunidad de la continuidad, pero eso a estas alturas, se vez cada vez más lejano; queremos creer por inhabilidad en la función gubernamental y no por maña, mala fe, obscurantismo, perversidad o intereses mezquinos y de grupo; en nuestra opinión se debería recurrir como en otros países a especialistas, para atender la pandemia, científicos; expertos en el manejo de las finanzas a economistas; versados en el manejo de la industria a empresarios, así como a la micro, mediana empresa y emprendedores; la atención del cumplimiento de la ley a los juristas; en el manejo de los programas sociales prioritarios a los versados en finanzas públicas, no se puede exponer el ejercicio presupuestal en la contingencia, al manejo discrecional, que no sea invertido con éxito, por falta de conocimientos y capacidad, si importa la honestidad que hace falta, pero es imprescindible la preparación y la experiencia.

Siempre he dicho que el veracruzano es un pueblo generoso, pero no retrasado mental, con independencia de su algarabía, el rechazo actual y la calificación popular del peor gobierno que ha tenido Veracruz, es muestra inmisericorde realidad de nuestras condiciones, más inseguridad, falta de oportunidades, más pobreza y más corrupción, “oportuna para algunos, con intereses inconfesables o guerra bacteriológica, lo que sea”, el caso es que mueren seres humanos, por el virus o por el terror que causa, el pueblo bueno, el pueblo sabio “esta hasta la madre”, no vemos la estrategia para superar la contingencia, solo declaraciones mediáticas.

Saludos, cuidados y mucha suerte.