Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro

Me atengo al video de la transmisión que hizo en vivo, en el lugar de los hechos, el reportero Andrés Robles, de alcalorpolitico.com, y no me queda ninguna duda del proceder arbitrario, agresivo y atentatorio a la libertad de prensa de elementos de la Dirección de Seguridad Ciudadana y Tránsito Municipal de Xalapa encabezados por su director Francisco Felipe Villa Campa.

La noche del lunes, el susodicho jefe policiaco cayó a uno de los lagos del paseo del mismo nombre de la capital del Estado cuando conducía una cuatrimoto de su corporación, algo difícil de explicar y de que suceda en condiciones normales, aunque el Ayuntamiento que preside Hipólito Rodríguez Herrero trató de encubrirlo con un boletín de prensa echándole la culpa a un policía municipal.

Expreso mi admiración por el trabajo profesional del joven reportero, quien, en forma oportuna, cuando apenas acababa de suceder el hecho, llegó al sitio con cámara y micrófono abiertos narrando lo que veía y tratando de acercarse lo más que podía, pero de pronto se topó con varios policías municipales, dos mujeres al menos entre ellas, quienes le cerraron el paso conminándolo a que se retirara y dejara de videograbar.

El periodista les dijo que no había ninguna cinta preventiva que impidiera el paso y que estaba haciendo su trabajo. Se identificó y comentó que estaba transmitiendo para alcalorpolitico y Tele Clic, pienso que en forma defensiva para que los uniformados supieran sus medios y lo pensaran bien antes de agredirlo pero entonces fue el propio director Villa Campa quien desde adentro del agua, donde se encontraba metido, empezó a ordenar que lo retiraran y que no dejaran que grabara.

Los y las policías comenzaron a amenazarlo con que lo iban a arrestar al tiempo que trataban de interponerse o extendían los brazos para bloquear la cámara, pero firme, seguro, muy profesional, Andrés seguía narrando, dando cuenta de las maniobras a las que se sumó luego un vehículo de Protección Civil municipal, pero no podían sacar la unidad y el jefe policiaco continuaba dentro del lago.

El reportero Robles, quien también en el gobierno de Javier Duarte fue agredido por cumplir con su trabajo por la policía de entonces, o sea con muchos años de experiencia y con pleno conocimiento del personal de las policías estatal y municipal, no tuvo ninguna duda que Villa Campa –lo repitió varias veces– era el conductor del cuatriciclo y que era el mismo que chapoteaba en el agua tratando de ayudar a sacar el vehículo.

Mientras, los policías seguían tratando de intimidarlo, insistían en tratar de bloquear la cámara para que no grabara, pero en forma muy educada y correcta él les respondía que no los afectaba en su trabajo –porque era una de las cosas que le habían dicho– y que cumplía con el suyo. Hasta que apareció uno de ellos con una cinta amarilla y prácticamente se la puso encima y empezó a echarlo hacia atrás, pero el reportero le exigió que la fijara.

Aunque lo alejaron, siguió grabando y continuó informando.

De inmediato, del Ayuntamiento empezaron a filtrar que Villa Campa se encontraba en una reunión en la alcaldía, sin mostrar una sola prueba, y luego emitieron un boletín de prensa, pero ya con el nombre de un chivo expiatorio, quien presuntamente realizaba una persecución y se le trabó el volante y bla bla bla.

Al margen de que es el alcalde Hipólito Rodríguez Herrero quien debe ordenar una investigación y sancionar al jefe policiaco, y darle una explicación a los xalapeños, desde este espacio quiero dejar testimonio de mi más enérgica protesta por el acto agresivo e intimidatorio contra el reportero y por el atentado a la libertad de prensa que se cometió al tratar de impedirle que cumpliera con su trabajo.

El señor Villa Campa mancha la imagen del gobierno municipal de Morena –y por extensión del estatal y del federal– no obstante que ni el gobernador Cuitláhuac García Jiménez ni el presidente Andrés Manuel López Obrador han ordenado hasta ahora, que se sepa, un acto de agresión contra un periodista veracruzano, lo que tiene que reconocérseles.

El video ahí está para quien lo quiera ver. La libertad de expresión es sagrada. El jefe policiaco debe ofrecer una disculpa pública, o su jefe el alcalde.

Arbitrariedades como esta, sumadas a los nulos resultados de la administración municipal, han puesto en capilla al presidente municipal Rodríguez Herrero, quien adentro del poder que decide todo indica que tiene los días contados como alcalde, pues Morena va a tratar de recomponer lo que pueda para buscar retener el poder municipal, y por fin se convencieron del rechazo general hacia su persona y que con él tienen perdida la elección y nada los salvará.

Morena lanzará salvavidas

Será del centro, de la Ciudad de México, de donde tiren salvavidas… electorales para tratar de asegurar el mayor número de triunfos en las elecciones dentro de once meses y días.

En la capital del país tienen una radiografía al día de la crítica situación política en el Estado que pone en riesgo los resultados. Sigilosamente hay equipos enviados, que trabajan apoyados por operadores locales, que están reuniendo información en toda la geografía estatal y la están entregando en la Presidencia para la toma de decisiones.

Hasta donde se sabe, ya no es mera especulación que habrá cambios en el gabinete estatal. Nombres para llegar se barajan de varios personajes incluidos los de algunos que no son bien vistos por los morenos locales, pero que en el altiplano los ven como posible solución.

Y contra lo que se maneja en el Estado y se cree, podría haber verdaderas sorpresas pues funcionarios que se consideran inamovibles no lo son, y les podrían dar “mole”, y otros que presuntamente están haciendo muy bien las cosas, allá tienen otros datos (que están haciendo muy bien las cosas pero para su provecho personal).

Para un cargo clave incluso están considerando a una joven mujer, Morena de origen, oriunda de un municipio cercano a Xalapa. Para otro, a un conocido empresario que se maneja con mucha discreción. El Ejército también podría entrar al relevo.

En la alcaldía de la capital también tienen contemplado movimiento (los empresarios, entre ellos los hoteleros y restauranteros, están por iniciar una fuerte campaña, por todos los medios, contra el presidente que lo va a acabar de debilitar).

En el altiplano saben que el tiempo corre y que entre más dejen pasar el tiempo serán días perdidos, por lo que le están pidiendo al Presidente que le dé el visto bueno a las propuestas que le están presentando para ejecutarlas cuanto antes.

El gobernador Cuitláhuac García Jiménez no se va.