MARLEA ROJA
 J.J. CASTILLO.


El pasado 19 de este frío enero solícito al congreso del estado licencia como diputado local el joven licenciado Juan Manuel Unuane Abascal para participar en el proceso interno de su partido, el partido de acción nacional, instituto político al que pertenece por abolengo, es decir descendiente de panistas de convicción y no por conveniencia.

El motivo de la solicitud de licencia es para participar en el proceso interno de Acción Nacional en que los partidos políticos escogerán sus mejores militantes para que contiendan en el próximo proceso electoral, en busca de diputados federales y locales y lo más importante para la sociedad la selección de alcaldes, funcionarios que desde su asunción lo único que han hecho es agraviar a la población que los eligió para que velara por sus intereses.

Como reguero de pólvora se esparció entre la población la renuncia del diputado del distrito de Boca del Río y los comentarios no se hicieron espera, todos loables para Unuane Abascal, es decir para Juan Manuel como es conocido entre la población de Boca del Río de todos los niveles sociales y el mundo estudiantil.

La labor legislativa del ex diputado comprobó su convicción de servir a sus representados, pues es común ver su casa de enlace en la calle de España en Boca del Río, sino saturada, si con un considerable grupo de personas que arriban a ese lugar para exponer sus necesidades e inquietudes, las cuales eran escuchadas y resueltas por el entonces diputado Juan Manuel Unuane Abascal

Reitero no todos los partidos políticos son malos y no todos sus militantes son malandrines, hay excelentes personajes y Juan Manuel es lo mejor que puede tener Acción Nacional en Boca del Río, para que consolide su proyecto de conservar el poder político en ese paradisíaco lugar, porque de panistas maquillados la población está hasta la madre.

AL TIEMPO