Columna 33
Carlos Lucio Acosta

        

                   VERACRUZ .(México).- La comunidad periodística veracruzana está de luto.

                   El Día de la Libertad de Expresión  pasó sin pena ni gloria, en un clima de la más despiadada de las indiferencias.

                   Y no era para menos si traemos a colación  el número de víctimas  provocado por ejercer el derecho a informar de manera concisa, precisa y enérgica.

                   Hasta el momento se contabilizan 25 periodistas asesinados, ocho desaparecidos, 21 ataques a medios de comunicación impresos, radiales, televisivos y de internet, cuatro reubicados en el interior del país, 35 con medidas de protección, 43 en situación de agravio, 300 víctimas de agresiones físicas, amenazas e intimidaciones psicológicas, y 40 emigrados por el alto riesgo que representaba su estancia dentro de la república.

                   Los de alto riesgo emigraron al extranjero, después de solicitar asilo a los gobiernos de los Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, Inglaterra, España, Francia y Alemania.

                   Esto fue posible gracias al respaldo solidario de la Coalición Internacional de Organizaciones de la Sociedad Civil sobre Seguridad de los Periodistas (ISCO SOJ Coalition, por sus siglas en inglés), con sede en la ciudad de Washington, institución no gubernamental integrada por 17 organismos dedicados a la defensa y promoción de la libertad de expresión e información a nivel mundial.

                   Lamentable que la Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas (CEAPP), no asumiera el compromiso para el cual fue creada, debido a que su capacidad económica solo permite apoyar a periodistas en situación de alto riesgo por espacio de dos a tres meses como máximo.

                   Los comunicadores desplazados recibían amenazas de muerte verbales y escritas en redes sociales, correos electrónicos, llamadas telefónicas de casetas públicas y mensajes por whatsapp.

                   Más del 99 por ciento de los casos de asesinato y desapariciones de periodistas siguen sin resolver, porque las autoridades responsables no cumplen con su obligación de prevenir, investigar, juzgar y sancionar delitos contra la libertad de expresión.

                   La falta de garantías constitucionales y voluntad política, dificultan cada vez más el ejercicio de la información veraz, oportuna y con rigor de independencia.

                   Uno de cada diez periodistas asesinados en el país, es del estado de Veracruz.                 

                  

 

Sólo para tus ojos . . .

  

 

                   El Día de la Libertad de Expresión debe cambiar por el Día de la Libertad de la Impunidad

 

(DR) Columna 33, 2021, México